Historias de la vida y la nostalgia con sabor a café
Autor: SerenaRF1
Amante de la lectura, del café, de viajar y de unos cochecitos que van a toda velocidad con la mejor tecnología y seguridad del mundo.
La escritura, mi forma de comunicarme.
Tengo que quitarme el sombrero ante Robert Kubica. Regresar a un auto de Fórmula 1, ocho años después de un accidente en el que su mano derecha resultó maltratada, y que ha estado no solo meses meses, sino años, haciendo fisioterapia para recuperar la mayor cantidad de movimiento posible, es una hazaña tan grande como la de Alessandro Zanardi, después de su accidente en Lausitzring en 2001.
Y me quito el sombrero, porque normalmente volver después de esto, habría sido una sentencia de muerte. Y eso es, por lo que muchos apostaron en ese momento. Recuerdo lo que decían cuando se recuperó y volvió a los rallys por un tiempo, incluso corriendo en el WRC. El noventa y cinco por ciento de las personas decía en las redes sociales frases como: «Pobrecito, su carrera en la Fórmula Uno ha terminado», «Si no fuera por el accidente, habría sido un grande», etc. Estas personas afirmaban, que ya no lo verían conduciendo un Fórmula Uno. En el mejor de los casos, solo sería de manera simbólica.
Bien, volvió a la Fórmula Uno. No una, ni dos, ni tres, sino con la frecuencia suficiente para demostrar que aún era alguien valioso, sus impresiones eran acertadas para los ingenieros, para un equipo. Y es por eso que Williams lo contrató para la temporada 2019, cuando en 2018 prefirió darle una oportunidad a Serguei Sirotkin, que pensaron que no cedió.
Vi su mano al volante este año controlar todas las funciones, y no me engaño al decir que es, una hazaña sobrehumana. Estamos hablando de una máquina de 900 caballos de fuerza, que no es fácil de controlar. Y, sin embargo, solo perdió entre uno y dos segundos para los pilotos a dos manos, algo que debe ser alabado, no criticado. Y él sabía todo esto y aún así se ha mantenido firme a la temporada detrás del volante ante otros diecinueve conductores.
Si su chasis fuera un Mercedes y el fuera el último de la parrilla, por ejemplo, podría entender las críticas de los que piden que le retiren del asiento con efecto inmediato, como muchos lo hacen en las redes sociales, pensando que la Fórmula 1, es como el fútbol. De hecho, creo que estas personas envenenan el medio ambiente, porque poco o nada saben lo que dicen. Pero este año Williams parece haber dado una semblanza 1975 y aunque Kubica siempre ha estado detrás, pero no muy lejos, de su compañero George Russell. E irónicamente, es con el polaco con quien Williams ha optenido su único punto del año hasta ahora.
Ahora imagine a Kubica en 1992 guiando el FW14 como está ahora. Entonces si se podría afirmar las declaraciones de Nigel Mansell de que cualquier mono podría conducir ese auto, que se arriesgaba a convertirse en campeón mundial …
Cuando escuché la semana pasada el anuncio del fin de su contrato con Williams para el final de la temporada, tuve la sensación de que había cumplido su misión. A todos les demostró que era tan capaz de conducir una Fórmula 1, incluso con las limitaciones que tiene. Y pocos se han dado cuenta, ya sea porque no ven, o porque no les importa, o porque piensan que la Fórmula 1 es para superhombres, preferiblemente blancos, excepto Lewis Hamilton.
Por mi parte, gracias por sus servicios y el espectáculo. No tienes nada más que demostrar. Puedes seguir tu vida en otras categorías o como lo desees Lo has logrado, y copiando textualmente las palabras de Richard Bach, eres un Juan Salvador Gaviota, cuando otros apenas ven limitaciones, tu has ido más allá, no te rendiste, sigues siendo un excelente piloto, y apuesto que más de uno te buscará para piloto de pruebas, ya es sabido de tus conversaciones con Haas y Racing Point. Kubica, recuerda, el cielo es el límite y mientras estés en la tierra, vuela como quieras pero no te detengas.
Texto de Paulo Alexandre Texeira con Modificaciones por Rocío Romero
Llegados al
parón veraniego, toca hacer análisis de lo que ha sido la primera mitad de
temporada, la cual, nos ha ofrecido unas primeras citas del campeonato algo
descafeinadas, sobre todo por los resultados cuando se miraba al podio. Pero
que también nos ha dado unas últimas carreras hasta el parón espectaculares,
emocionantes, y que han añadido algo de esperanza a la tabla de clasificación.
A pesar de ello, y aunque quedan muchas carreras, el título parece ya muy
cercano, tanto a Lewis Hamilton el de pilotos, como especialmente a Mercedes el
de constructores.
Pero vayamos
analizando uno a uno los pilotos de la parrilla, donde aún colocaremos a Alex
Albon en Toro Rosso y a Pierre Gasly en Red Bull, al
fin y al cabo, es en las escuderías que han competido hasta el momento en la
presente temporada.
Lewis Hamilton: Para el británico simplemente ha sido un día más en la oficina, apenas ha tenido dificultades ni con su compañero ni con los rivales en las carreras que llevamos. A Sebastian Vettel le tiene comida la moral y Charles Leclerc aún no se ha podido medir realmente con él, la carrera de Bahrein era una oportunidad propicia pero el Ferrari no fue fiable. A Valtteri Bottas rápido le ha parado los pies y le ha dejado claro a base de victorias quien es el jefe en Mercedes. Max Verstappen es el único que le levanta la voz, pero lo cierto es que Red Bull aún está ligeramente por detrás. Sin dar lo mejor de sí, se está llevando el campeonato sin despeinarse.
Sus números: 250
puntos y 1ª posición en la clasificación.
Su nota en lo
que va de año: Notable
Valtteri
Bottas: El finlandés definitivamente parecía haber dado un paso al frente, cuando
tienes el coche ganador varios años has de darlos, por mucho que tu compañero
de equipo sea uno de los pilotos con más títulos de la historia. Y así parecía
que Bottas haría esta temporada,
más, tras la victoria en la primera cita del año y repetir en Baku. Pero su pilotaje, y su confianza,
parecen haberse ido desinflando con el paso de las carreras. La regularidad en
el podio más parece en las últimas citas deberse a pilotar un Mercedes que a
otra cosa. En Silverstone le plantó
cara a Hamilton en un principio, pero fue un oasis en el desierto. El devenir
de las próximas carreras será clave para él, pues es su tercer año en Mercedes y ni siquiera ha “inquietado”
a Hamilton. Tanto es así, que el
mismo ya se está planteando un plan B fuera de Mercedes.
Sus números
hasta ahora: 188 puntos y 2ª posición en la clasificación.
Su nota en lo
que va de año: Bien.
Sebastian
Vettel: Sin duda está siendo una de sus peores temporadas en la Fórmula 1. El
tetracampeón del mundo ya erró demasiado la pasada campaña y finalmente cuajó
un año en el que daba la sensación de que falló como piloto, y que podía haber
luchado hasta el final si no hubiera fallado en el mano a mano. Pero este año
está siendo aún peor, su actuación en Bahrein
o en Silverstone son pruebas
palpables de que el alemán falla en los duelos directos en pista y de que está
con los brazos abajo. Si la joven promesa Charles
Leclerc acaba ganándole la partida a fin de año habrá mucho que hablar
sobre su continuación en la Scuderia.
Del mundial, ni hablar, parece una utopía viendo a que nivel está y observando
también el rendimiento que Ferrari
está ofreciendo. Así y todo, queda mucho año.
Sus números
hasta ahora: 156 puntos y 4ª posición en la clasificación.
Su nota en lo
que va de año: Suspenso.
Charles
Leclerc: Nada fácil ponerse a los mandos del Ferrari
siendo tan joven, a pesar de ello, el monegasco lo está haciendo bien. Ha
cometido algunos fallos, permisibles en un primer año con Ferrari cuando apenas es su segunda temporada en Fórmula 1. Los irá
puliendo, pero la sobresaliente calidad está ahí, y la autoexigencia y
responsabilidad también. En Bahrein,
Austria o Silverstone dejó claro a propios y extraños que ganará más de un
mundial en el futuro. El de este año parece difícil, el Ferrari no está
rindiendo lo suficiente, las evoluciones tampoco están mejorando mucho el
monoplaza, y la distancia con Hamilton es abismal. Errores como el de Alemania,
los “juegos de pilotos” por la radio de Ferrari a principio de año y el error
de novatos protagonizado por laScuderia
en Mónaco no le han ayudado nada.
Pero el año es largo, la calidad la tiene, y Ferrari promete más mejoras,
veremos cómo evoluciona. Así y todo, quedar por delante de Vettel y Bottas en
el mundial sería un resultado sobresaliente para su primer año en Maranello.
Sus números: 132
puntos y 5ª plaza en la clasificación.
Su nota en lo que va de año: Bien
Mañana continuaremos con la segunda parte del analisis y contando los días para el regreso de la segunda parte de la temporada.
Lo más interesante del Gran Premio de Hungría fue esencialmente … Estrategia. Y valió la pena seguir. Cito por ejemplo, El ajedrez puede ser aburrido para muchas personas, pero en tiempos de la Guerra Fría, era un juego que merecía protagonismo en los periódicos, especialmente cuando los estadounidenses jugaban contra los soviéticos. El Gran Premio de Hungría, que ha existido desde los días del Telón de Acero, fue testigo de que la estrategia evitó que fuera aburrida porque Lewis Hamilton siempre estuvo detrás de Max Verstappen durante el fin de semana. Primero en la calificación, luego en la carrera. Luchó por llegar a donde vino, aunque deberíamos darle crédito a James Volwes, el estratega de Hamilton, quien en la vuelta 44 «bloqueó» a Verstappen. Y yendo por segunda vez, cambio a neumáticos medio y pidiéndole a Hamilton que acelerase y atrapara a Verstappen a tiempo. Lo consiguió allí, a tres vueltas del final, y ese fue el mérito. Y eso me recordó lo que hizo Ross Brawn en 1998 (creo) en el mismo lugar con Michael Schumacher, quien convirtió la derrota en una victoria estratégica. Y, por supuesto, fue al podio, merecidamente, para celebrar junto a Hamilton. Hoy también lo hizo Ferrari, cuando Vettel también cambió a gomas medianas dejando sin opción a Leclerc a unas pocas vueltas del final, siendo llamado al mismo tiempo que Hamilton y pocas personas notaron. Ahora tenemos que decir esto: las cosas para el alemán parecen estar mejor. Pero Ferrari es el tercer equipo de escuadrón. Ahora todos se van de vacaciones y la Fórmula 1 regresa a Bélgica.
Sin duda
alguna, al menos por el momento, una de las decepciones de la temporada.
Completado el primer tercio del campeonato pueden establecerse unas notas
“parciales”, que no finales. En esta primera evaluación, Pierre Gasly calificaría
indudablemente como suspendido. El salto a Red Bull, aunque sea desde el equipo
hermano Toro Rosso, requiere un lógico acoplamiento, su compañero,
además, es nada más y nada menos que Max Verstappen, uno de los pilotos
más batalladores de la parrilla y todo un futuro campeón del mundo. Pero no
menos cierto es que las diferencias entre uno y otro tanto en clasificación
como en carrera están siendo casi insultantes.
El balance en
calificación es de un aplastante 7-1 para el holandés, y en carrera, donde de
verdad se cuecen los puntos, Max Verstappen suma 100, por 37 del
francés. Quedando mucha temporada por delante, empieza a quedar claro que
quizá, subir a Gasly al Red Bull ha sido un error, el joven
francés necesitaba otro año más en Toro Rosso. Prueba palpable de que ni
siquiera en el propio box de los de Milton Keynes terminan de confiar en
él lo pudimos ver en la calificación de Francia. En ella, inmersos en la
Q2, veíamos como Verstappen marcaba su registro con la goma media, mientras que
a Gasly,
le calzaban la blanda para pasar el corte. Pequeños detalles.
Visto desde
otro punto de vista, quizá se entienda subir a Gasly al Red
Bull. Daniel Ricciardo se marchaba la pasada temporada de forma
relativamente sorpresiva, y el francés hizo una buena temporada en Toro Rosso
con incluso, una cuarta plaza en Bahrein, su curriculum en categorías
inferiores también le avalaba.
Pero Red Bull
necesita un piloto más en forma siendo una de las tres escuderías más fuertes
del momento. Necesitan en la clasificación de constructores esa cantidad de
puntos que quizá Gasly no les pueda dar, al menos, aún. Y no se puede depender
siempre de Max Verstappen para lograr los podios que a Mercedes o a
Ferrari se le puedan escapar, o alguna eventual victoria, ya que no se
presentarán muchas oportunidades de que esto pase.
A pesar del
sensacional primer tercio de año que está haciendo Max Verstappen,
confiemos, por el bien de Red Bull, y del propio Gasly,
en que de otro salto de nivel y aporte más, o desde luego pinta a que el año
que viene quizá no esté en el equipo austriaca.
Red Bull destaca positivamente en el diseño de sus monoplazas, pero negativamente en muchos de los movimientos que realiza con sus pilotos.
El piloto alemán, Sebastián Vettel, 4 veces campeón mundial de Fórmula Uno (F1) además de ostentar el título del piloto más joven de la categoría, con números que imponen respeto dentro de las estadísticas de pilotos. Un escenario perfecto para colocarlo en el hall de los «indiscutibles», ¿cierto? Bien, su desempeño en los últimos años viene sumando críticos que pasan cuestionar su reputación como participante del selecto grupo de «Los Gigantes de Siempre«. ¿Pero qué será lo que pasa por la mente del tetracampeón? Pues parece que ele no tiene más aquella fuerza.
Sebastián Vettel ha tenido un óptimo desempeño deportivo desde la época de los karting. Teniendo éxito en todas las categorías que disputó. Siendo reconocido por su técnica y pericia al volante. Llegó a la F1 y entre los años 2010 y 2013 consiguió sus 4 títulos mundiales de forma implacable. Pero justo ahí, la temporada 2014 marcó en Vettel algo que no conseguimos explicar. Vettel tuvo un nuevo compañero de equipo, el para entonces novato Daniel Ricciardo, también australiano como su ex-compañero y recién retirado Mark Webber. Para 2014 el alemán pasó el año sin vencer ninguna carrera, mientras que el joven Daniel, venció 3 carreras y terminó la temporada con un margen de puntos que opcacaban al tetracampeón.
El siguiente año, el joven alemán se unió al equipo Ferrari, y a pesar de que en algunas temporadas ha podido contar con un coche tan o más competitivo que el Mercedes, no pudo hacerle del todo frente al equipo alemán. ¿Estaría Sebastián perdiendo su auto- confianza? Hay nítidamente un divisor de aguas en el desempeño de Vettel desde la temporada 2014. Su postura corporal en el paddock pasó a ser más retraída, en algunos momentos con hombros caídos y encogidos, muy diferente de aquella postura ‘Súper Man’ tan común de los pilotos campeones. Según la psicóloga americana Amy Cuddy, la postura influencia en el estado de confianza. Adoptar posturas más abiertas y amplias hace que aumente la producción de la testosterona y disminuya la hormona del cortisol, haciendo que pasemos a sentirnos más seguros y menos estresados. Y cuando adoptamos posturas más «disminuidas», encogidos, los niveles de testosterona caen y aumenta la cantidad de cortisol en nuestra corriente sanguínea. Esta hormona, cuando cae por debajo de lo adecuado perjudica notoriamente el desempeño, por el aumento de la ansiedad y la fatiga. Es posible que después de haber conquistado 4 coronas en la máxima categoría y haber sido superado por el novato al finalizar su reinado, el piloto alemán haya desenvuelto lo que los Psicólogos llaman «Síndrome del Impostor«, cuando una persona se siente que no es realmente capaz y que otros sobrevaloran su talento. Un caso de este síndrome que fue muy conocido, fue el de la ex primera dama de los Estados Unidos de América, Michelle Obama: «Todavía tengo un poco del síndrome del impostor, nunca se va. No desaparece ese sentimiento de que no me deberían tomarme tan en serio porque ¿qué sé yo (De la vida)? Lo comparto con ustedes porque todos tenemos dudas sobre nuestras capacidades, sobre nuestro poder y sobre qué es ese poder».
El síndrome del impostor, surge como una demanda emocional reprimida, asociada posiblemente de eventos infantiles que, al tener la misma emoción repetida posteriormente se consolida como una verdad absoluta para la mente y subconsciente. Pero como cualquier trastorno emocional, este síndrome tiene tratamiento.
No es secreto para nadie que los aspectos mentales y emocionales son fundamentales para el desempeño deportivo y eso, entre más confianza, más seguridad; mejor desempeño y eso, sumado al talento y la dedicación transforma personas comunes en grandes campeones.
Rafael Capita, es psicólogo clínico e hipnoterapeuta. se dedica además a la gestión emocional y reprogramación mental. Hoy se estrena como escritor en el café aunque desde que nos conocemos hemos tenido la intención de trabajar juntos en varios campos Para contactos: twitter: @rafaelcapita Ig: @rafaelcapitaa
El texto original fue escrito en portugués y traducido al español por su servidora.
El pasado 9 de junio se celebró uno de los Grandes
Premios con renombre en el calendario de Fórmula Uno, sumándose así el
segundo GP en el grupo de las pistas de habla francesa. El Gran Premio De Canadá,
edición número 40 en el circuito de Montreal.
Podría decirse que el gran premio fue difícil para
varios equipos en muchos sentidos, comenzando con el piloto de casa, Lance
Stroll. El joven oriundo de Montreal, no tenía siquiera
expectativas de finalizar la carrera, dado el problema que presentó su
monoplaza día sábado, iniciando las prácticas libres 3 (PF3),
justo cuando hacía su vuelta de prueba. No era menos que, un fallo en el motor
de combustión interna, de uno de los coches del equipo Racing Point, se apreció
en pantalla la flamante llama. Había caos en el equipo y por supuesto, en Mercedes
quienes no tenían una explicación para lo sucedido, principalmente cuando todos
los motores Mercedes estaban usando nueva Unidad de Potencia(Pus). De igual
forma, esto solo se traducía a una frase: más trabajo para los mecánicos. Y la
duda de si, ¿Tendría Stroll, el coche listo o no para la
clasificación?
Kevin Magnussen, fue otro quien también puso a trabajar a sus
mecánicos al finalizar la Q2, con su aparatosa batida ya casi
cuando recibía el banderazo a cuadros en su cronómetro, comprometiendo con esto
el resultado de la vuelta de su compañero, el francés Romain Grosjean. Kevin Magnussen,
lograba colarse en la Q3, pero su camino fue directo a su
revisión médica. El asombroso mensaje de radio de la carrera lo dejaré para los
últimos párrafos del artículo.
En cuanto a los pilotos de Red Bull, puedo decir,
que Max
Verstappen sigue brillando, este chico cuando se sienta al volante los
días de carrera, simplemente quiere triunfar. Obvio, es el objetivo de todos
los pilotos, pero no todos tienen, ni el talento suficiente ni el tacto con el
que ha venido madurando Max. El holandés pareció no
entenderse bien al principio con la pista canadiense, bien fuera por los neumáticos
o el clima, pero no pudo pasar a la Q3 durante la clasificación, sin embargo, a
nadie le preocupaba, salvo quizás a su compañero Pierre Gasly. Y en carrera,
así lo demostró, Verstappen, se recuperó brillantemente acabando 5to, teniendo
un control absoluto del neumático duro (49 vueltas), mientras su compañero
debió conformarse con el 8vo lugar en carrera.
Renault parece estar logrando las prometidas mejorías, tanto así, que incluso los McLaren amenazaron con una prometedora carrera, pero eso, solo fue una amenaza. Lando Norris tuvo que retirarse en la vuelta 9, mientras Sainz, si logró terminar, pero en la posición 11. Siguen los problemas de fiabilidad en este equipo. Por otro lado, Renault finalizó 6to y 7mo respectivamente. El mejor resultado del equipo en esta temporada. Bien por Daniel Ricciardo y Nico Hulkenberg por los ello.
El incidente en la salida entre Antonio Giovinazzi y Alex Albon, considerado como un incidente de carrera, e incluso creo, que ni siquiera llegó a abrirse investigación. A pesar que el anglo-tailandés, debió volver a boxes para cambiar su frontal, pero aceptada la decisión de los comisarios. Otro momento un poco confuso y sin investigación fue el error de Ricciardo, que incluso llegó a bloquear a Valteri Bottas, pero tampoco hubo investigación, cuando bien es sabido que el cambio de trayectoria es prohibido en el reglamento, y el australiano lo hizo 2 veces durante el Gran Premio, y aquí agradezco a José Antonio Fernández quien me aclaró mucho mejor el punto además compartir el mismo punto de vista al respecto.
Lance Stroll, logró terminar la carrera, no solo eso, sino que además recibió el banderazo a cuadros en P9. Esto no se dice muy a menudo, pero por ésta vez, hay que resaltarlo: el canadiense hizo un buen trabajo. Y del equipo Williams, si creen que no hay nada que comentar del equipo de Grove, hay que quitarnos el sombrero ante el espectacular pit stop de 2 segundos en el cambio de neumáticos en la parada de Robert Kubica.
Kevin Magnussen, realmente hizo el feo. Entendemos de frustración, pero detrás de cada equipo hay mucha gente que se esfuerza, que se va a dormir tarde y que se levanta muy temprano para tener el coche a punto. De muy mal gusto su comentario, y le doy la absoluta razón a Guenther Steiner. Al interrumpir la comunicación de radio entre Kevin y su ingeniero. ‘Enough is enough’. Guenther dio una hermosa clase de como destruir la arrogancia sin necesidad de ser grosero. El danés, entendió inmediatamente el mensaje de su jefe de equipo y comenzó a disculparse, pero un poco tarde, la ofensa hacia a todo un equipo ya estaba hecha. Supongo que aquella célebre frase ‘Suck my balls’, que usó en 2017 hacia Nico Hulkenberg, la han de estar usando para con él todos dentro del equipo. A veces pienso en las críticas que recibe Romain Grosjean, pero hay que destacar, la educación del piloto francés es digna de admiración. Ya en ocasiones le hemos visto hasta consolando a sus mecánicos. Solo por recordar detalles en Haas.
Mercedes, Ferrari,
los comisarios y las gotas que derramaron la copa
El equipo alemán presentaba sus primeras dificultades durante la temporada, ya lo dije al principio, con lo sucedido con el motor del coche de Lance Stroll, sin embargo, sus pilotos tampoco la habían visto color de rosa en Canadá. Si bien desde los test de invierno en Barcelona se podía comprobar el tipo de pista en los que Ferrari tendría superioridad, Montreal presentaba todas las características para favorecer a los italianos, y así lo demostró y Mercedes aquí sufría. Incluso, minutos antes de la carrera, los de Mercedes seguían haciendo magia para solventar la avería del coche de su piloto líder, una fuga hidráulica descubierta la noche anterior. Veíamos también a mecánicos trabajando contra el reloj en el grid, faltaban pocos minutos para la vuelta de reconocimiento. Ferrari lideraba la salida con su piloto favorito, seguido del inglés de Mercedes, y Charles Leclerc que completaba el top 3.
Si, ya sé que hice mención de la difícil semana de Mercedes, pero aun así vimos no tiraron la toalla. A pesar de no tener las respuestas para Racing Point, Stroll acabó entre los puntos así como se vio a un Lewis Hamilton competitivo, casi que, empañándole la visión al retrovisor de Vettel, quien una vez más bajo presión volvió a cometer un error. Ok, admito, este 100% ha sido perdonable. Pero imperdonable a la vez, porque ha costado la ansiada victoria. Ese desliz de 5 segundos que, le robaron la ilusión al equipo que necesita mucha motivación. Fue doloroso, considerado anti-deportivo incluso por periodistas y ex campeones mundiales. Si la esencia del deporte a motor es, el riesgo, ¿dónde diablo ha quedado esa palabra ahora? Siendo justos y haciendo memoria, no es la primera vez que este tipo de maniobra se sanciona. Max Verstappen tiene una escuela de ello. Si recordamos bien, la protesta de Ferrari en Austin 2017 hizo que ya estando el holandés en la cool down, le notificaron que debía retirarse porque estaba sancionado con 5 segundos por haber ingresado a pista, empujando a Kimi. No había barreras en aquella curva, y la maniobra de peligrosa tuvo poco. Vamos a Japón 2018, Verstappen sobre Raikkonen nuevamente. Si vemos el video, fue prácticamente un cambio de pista del Vettel-Hamilton, Canadá 2019. Un escenario muy similar, solo que, de esta vez, el sancionado ha sido un Ferrari. Les duele a todos, especialmente cuando la carrera haya tenido que ser decidida por esta razón.
La emoción de luchar por el primer lugar de Hamilton pasó a un segundo plano, ¿para que arriesgar más motor cuando por consiguiente cruzar de segundo le garantizaba el primer lugar? La decisión de los comisarios estaba a su favor. La séptima victoria en el circuito canadiense le llevaba a igualar al gran Schumacher. La sanción… justa o no, fue sanción. Unos a favor, otros en contra. Actitud de mal perdedor por parte de Sebastián, SI. Tan de mal gusto como el radio de Magnussen. Porque afirmo esto, porque no ha sido al primero que se le sanciona por igual acto. Segundo, porque de beneficios y favoritismos ha sido Sebastian Vettel bastante premiado, tanto por la FIA como por ahora su actual equipo, ni hablar de su paso por Red Bull. Tercero, porque después de 7 carreras, donde el más perjudicado ha sido Charles Leclerc, quien ha demostrado ser digno de merecer trato preferencial, le fue negada la posibilidad de luchar por el segundo lugar, al no ser notificado de la sanción a su compañero. Pero una vez más en Ferrari, ¿para que arriesgar? Y más criticable aún, cuando el otro chico podía luchar. Más penoso que el equipo, como para salvarse de la vergüenza solo le pidió ir a por la vuelta rápida. Siempre he dicho que la política de Ferrari no es una política de fiar, pero peor aún, si eres piloto y ni siquiera en tu ingeniero de pista te puedes confiar… Creo que Charles tiene mucho en que pensar.
Vaya, al final de este café me ha salido un verso sin
esfuerzo. Nos leemos en el siguiente y último Gran Premio del grupo de
habla francés en este campeonato.
Apatía, conformismo, casi autocomplacencia. Esa es la imagen que Sebastian Vettel está dando tras las primeras carreras de esta temporada. Quizá marcado por la gran superioridad de Mercedes en la que parecía, la temporada del fin de la hegemonía de la marca alemana. Quizá atemorizado por la llegada de un Charles Leclerc que no iba a ser mera comparsa ni escudero como Kimi Räikkönen. Lo cierto es, que la imagen de Sebastian Vettel en este 2019, no está siendo la de un tetracampeón del mundo que ha de “tirar del carro” en un difícil momento como el que está pasando Ferrari.
Un gran piloto, cuanto más un campeón del mundo, debe de hacer bloque con el equipo y asumir galones fuera del monoplaza cuando vienen mal dadas. Dentro del cockpit, ha de dar el “extra” que no tenga el coche en ese momento, pero que si se presupone que tienen sus manos y su forma de gestionar la carrera cuando hablamos de un campeón del mundo. Lejos de ello, vemos a un Vettel que casi parece conformarse con ir quedando delante de Charles Leclerc carrera tras carrera, sin poner la mira telescópica en Brackley. Parece que le bastara con seguir sintiéndose y siendo considerado como el primer piloto de los de Maranello, dada la amenazante figura de un, sin duda, futuro campeón del mundo como Charles Leclerc. Puro conformismo que un tetracampeón no debe tener.
Lo preocupante para el piloto alemán de todo esto, es que ya se ha convertido en un “sospechoso habitual”. Si bien entre 2010 y 2013 ganó cuatro mundiales consecutivos, no menos cierto es, que lo hizo con un coche abrumadoramente mejor al resto, y, a pesar de ello, en dos de esos mundiales el título lo logró justo en la última cita del campeonato.
Cuando las tornas cambiaron y Mercedes pasó a gobernar de manera casi insultante la Fórmula 1, Vettel no fue capaz de sacar la cara en pista por Red Bull, sí lo hizo un Daniel Ricciardo que aterrizaba en aquel 2014 en Milton Keynes consiguiendo victorias para los austriacos en aquel difícil año.
Ya en Ferrari, cuando por fin tenían un monoplaza a la altura de Mercedes, algo que ocurrió mediada la temporada del pasado año, Vettel volvió a fallar, esta vez en los duelos con Lewis Hamilton. Volvía a quedar retratado.
Pero esta temporada, la imagen esta siendo incluso peor, y pese haber conseguido cruzar la bandera a cuadros en primer lugar, la polémica penalización recibida durante el Gran Premio De Canadá, le quitó el brillo a lo que pudo haber sido su primera victoria en esta temporada .
Nadie dice que el alemán no sea uno de los pilotos de más alto nivel, pero desde luego, pese a sus cuatro mundiales, no es de los mejores de la historia.
Artículo Escrito por Daniel Guillén, quien se estrena como colaborador del blog.
La Temporada de Fórmula Uno 2019 oficialmente ha comenzado y hoy bajo un clima lleno aún de duelo, se celebró el Gran Premio 998 en la historia de la categoría. El Albert Park de Melbourne en Australia ha sido una vez más el encargado de darle vida a la inauguración de este nuevo calendario.
Antes de entrar en materia quiero aclarar que hoy escribiré con un punto de vista más personal. Quizás de un paso a la crítica, ya veremos que resulta.
Entiendo bien que todo lo que corresponda al gran premio desde la administración FIA, FOM y directiva de la F1 sientan el gran duelo ante la pérdida de quien daba la bandera a cuadros para iniciar la carrera. Sin dudas, la muerte de Charles Whiting ha sido un duro golpe, y más cuando su desaparición física ha sido tan reciente y en efecto entre homenajes y dedicatoria transcurrió el resto de la jornada de jueves hasta hoy. Pero bien sabemos que eso no ha detenido jamás ni la celebración de un gran premio ni la organización del podio.
Los 3 pilotos ganadores, estaban un poco desubicados en su camino al podio. Claramente se apreciaba como Bottas y Verstappen se preguntaban uno a otro a donde ir. Hamilton, quizás un poco más privilegiado, o favorecido al no tener la cámara a su lado. En fin, a lo que me corresponde. Valteri Bottas, ha hecho una estupenda carrera, o quizás como el lo dijo, la mejor carrera de su vida. Lewis Hamilton con un problema en el fondo plano de su coche le hizo perder brillo a su largada en la carrera, y Verstappen consiguió con Honda, lo que ningún otro piloto ha hecho desde su regreso a la F1, han llegado al podio.
Ferrari y su juego: … (Suspiro) Que no me opongo a las órdenes de equipo, pero aún quedan 20 carreras, y no me queda dudas que ya han comenzado su juego psicológico desde hoy. Sebastian Vettel, mantente fuerte por favor. Charles Leclerc ha sido bueno, sabe que tiene todavía que aprender, acepto que haya obedecido, pero lo visto hoy en el equipo, realmente ha sido decepcionante.
Haas y su pesadilla: Déja vu lo llamarían los franceses. Si, Romain Grosjean volvió a sufrir el terrible problema al que se enfrentaron el año pasado en la carrera inaugural. Es doloroso recordarlo, no me imagino para él y el equipo vivirlo una tercera vez, al menos y para consuelo, a Kevin Magnussen salió bien.
Kimi, Stroll, Kvyat y Gasly: Al menos estos 4 pilotos, le regalaron algo de entusiasmos a sus equipos y seguidores. ¿Quién adelanta a quién? Kimi a Hulk, Stroll a Kimi, Kvyat a Stroll, gasly a Kvyat… vaya, ninguno adelantó al otro cuando el margen de distancia máximo fue de 1.03 segundos el uno con respecto al otro. Kvyat quizás un poco nervioso tuvo el deslizamiento que ayudó a Stroll a mantenerse a salvo, por cierto, el de SportPesa mantuvo una defensa serena, mostrando algo de madurez en la pista. Enhorabuena Daniil y Lance, buen inicio. Por cierto, y lo dije durante la carrera, como Kvyat mantenga el ritmo de defensa y sumando punto, hasta puede que sustituya a Gasly en el Gran Premio deEspaña. (Si, si, bromeo, pero es que en la directiva Red Bull la ironía es posible) Todavía no entiendo el humor austríaco.
Mclaren prometía, con la buena salida del debutante Norris, pero no lo consiguió, sin embargo, no se le quita el mérito al chico. Sainz, ha tenido mejores fines de semanas. Obviamente, ninguno de ellos con Mclaren . Esperemos que para Bahrein puedan mejorar.
El piloto de casa, también con una desafortunada carrera. Tras una reñida salida, Daniel Ricciardo logró posicionarse bien pero inexplicablemente tuvo un inconveniente al tocar la grama perdiendo el frontal del coche, parada obligatoria para luego en la vuelta 28 tener que retirarse del gran premio . Mientras su compañero, Nico Hulkenberg acabó séptimo, dándonos señales de cuál podría ser la posición del equipo Renault en la temporada.
En resumen, el resto del gran premio transcurrió con poca o nada de emoción, la ventaja de Valteri sobre Lewis era tal, que prácticamente apareció en pantalla en la vuelta final. La poca acción en los adelantamientos le restó brillo, y te hacen pensar, ¿Que pasó con la nueva regla de los alerones? No supuestamente era para favorecer los adelantamientos… Vamos a creer que el Albert Park no se prestaba para ésto. Después de éste trasnochado día, porque bien sabemos lo que en términos de diferencia de horas representa para todos, no hay mucho más que contar más, fueron 23 segundos de ventajas con los que llegó Valteri Bottas a la línea final, para luego ver un tren de cochecitos cruzar la bandera a cuadros. y la pregunta queda en el aire, ¿Mereció la pena el trasnocho? pero la más importante de todas, ¿Qué está pasando en el gran circo, que se hace cada vez la Fórmula Uno se hace más aburrida?
Con su victoria número 73 y 88 puntos de ventajasobre su más cercano rival, un rebelde Lewis Hamilton alzaba en lo más altodel podio el trofeo para luego desvestirse la espalda mostrar el tatuaje quelleva en la misma, asumiendo yo, que ha sido una señal de gratitud, a su Dios ysu Fe por su productivo año. Este gestopara muchos puede haber sido un acto irrespetuoso, por estar en un país cuya políticaestá basada en la religión, pero yo podría decir, que Lewis quien en esta temporadaha mostrado su faceta mística, no ha dudado en profesar su creencia. Cosa queconsidero digno de admiración, pero no me extenderé más en el punto, para nogenerar polémicas.
Hablando de lo que ha sido el gran premio, la
curva 9 fue la protagonista de la apoteósica estampida de Nico Hulkenberg, donde por segundos nos ha puesto a todos con los
nervios de puntas, tanto como lo estaba él, y no era para menos, su coche se
prendía en fuego mientras las ruedas del mismo estaban hacia arriba impidiéndole
la salida del monoplaza. Y así el alemán
era el primer retirado de la carrera. Por otro lado, Kimi Raikkonen perdía la potencia de su Ferrari y se une a la
lista de los retirados. Marcus
Ericsson, tampoco consiguió llegar a su fin en esta su última carrera
como piloto oficial del equipo Alfa Romeo-Sauber, y tampoco lo ha
conseguido el joven Pierre Gasly, quien además hoy vestía por última vez la camisa
de Toro
Rosso para unirse como piloto de la casa grande Red Bull. Mientras una pérdida
de aceite hizo que Esteban Ocon se uniera a la lista de retirados, curiosamente
este también ya no vestirá el uniforme del equipo Racing PointForce
India para la venidera temporada.
Una nueva victoria para la casa alemana Mercedes,culminando la temporada con un total de 655 puntos. A su vez el equipo italiano Ferrarifinaliza segundo en el campeonato de constructores con un total de 571 y Aston Martin Red Bull Racing lo cierra con 419, estas posiciones no hanvariado con respecto a la presente temporada, sin embargo, las sopresascomienzan a partir de la cuarta posición, mientras muchos creían que Mclarendaría el salto, definitivamente ha decepcionado, sin embargo ha culminado 6to.Renault ha llevado la delantera como el 4to mejor equipo, seguido de Haas,el equipo americano que pudo haber tenido mucha gloria pero muchos errores cometidos. Pero mucho de esto también ha tenido quever con el cambio de nombre del equipo Sahara Force India quien para seguiren el campeonato ha debido aceptar renunciar a sus puntos y ahora es ahoraRacing Point Force India. Pese a ello y la descalificación de EstebanOcon del gran premio de los Estados Unidos, el equipo se ubicóen 7mo. Y así
Recapitulando todo este fin de semana, ha sido
un emotivo Gran Premio donde las miradas estuvieron sobre Fernando Alonso, que como
es sabido, ha puesto fin a sus casi 2 décadas en la categoría, y aquel abrazo
final en pista entre Hamilton y el asturiano, hizo que a más de uno le corriera
la lagrimilla. Es que los años no pasan en vano y la madurez de ambos pilotos se
ha hecho notar. De aquel par de chiquillos que en 2007 vestían el mismo
uniforme, tan rivales al punto que el español tirase la toalla para la
siguiente temporada dentro de su soñada escudería y veros aquí 11 años después despidiéndose
como campeones que ambos son, te hacen entender que la grandeza de un campeón
no radica en sus títulos, sino en la calidad humana y en el respeto que muestra
hacia tu rival.
Y aquí, desde el Gran Premio de AbuDhabi, la Fórmula Uno cierra el capítulo de la temporada 2018. De caraa los test y preparando desde ya Australia. Felices fiestas, y nos leemos pronto.
El equipo Force India se enfrenta a un nuevo conflicto, esta vez una millonaria demanda por el equipo Haas quien acusa al equipo Racing Point Force India, de no ser un equipo genuino, y aseguran que éstos no construyen sus coches por sí mismos, de acuerdo al reglamento. Los Americanos, a quienes desde el inicio de temporada se les puso la lupa por su sorpresivo salto, el cual desde el inicio de los test de invierno hizo que más de uno estuviera incrédulo, ya qué, con tan solo 2 años dentro de la Fórmula Uno, prometían pelear tanto o más que un Renault con toda su experiencia. Ésto llevó a que el resto de los equipos pidieran una doble revisión a las reglas, las sospechas de que Ferrari les había dado mucho más que motor cogían fuerzas e incluso Fernando Alonso, echaba más leña al fuego asegurando que el nuevo Haas era el SF70H en versión mejorada.
El equipo Force India en los últimos 2 años se ha consolidado como el cuarto mejor equipo, siendo admirable los logros una nómina de tan sólo 405 empleados, según las cifras mostradas por la federación. A esto anexamos el poco presupuesto con el que siempre han contado, y añadiendo además la terrible crisis económica por la que pasaron durante el verano de la presente temporada. Este punto, el cambio de nombre y dueños del equipo es lo que molesta al team Haas, y el origen de su protesta. Si se piensa puede ser un tanto ridículo, puesto que el equipo cuenta con los mismos empleados, misma directiva deportiva, mismo proveedor de motor, y pilotos.
Con esta tensa situación, hoy en Abu Dhabi a la víspera de la tercera sesión de libres, los nervios carcomen a los del equipo rosa, se espera el veredicto, mientras tanto yo pienso, Será la frustración de haber estado a las puertas de la gloria y no poder cruzarla lo que ha hecho que la directiva de Haas haya tomado la decisión de atacar al Force India o realmente en medio de este río revuelto, se arrastran muchas piedras.