Ahhh recuerdo perfectamente cuando hace 13 años un populoso presidente de Venezuela decía que todos sus decretos estaban basados en «la bicha». Y así mismo con «la bicha» en mano descaradamente veíamos como él y su conformado gabinete públicamente violaban cada palabra escrita. Para quienes no son venezolanos, «la bicha» era como coloquialmente Hugo Chávez Frías se refería a la constitución y para nadie es un secreto que cuantas veces se burló de todos sus artículos.
También recuerdo con absoluta nitidez cuando en más de una ocasión en las maratónicas cadenas de radio y televisión expresaba: «Sólo yo puedo gobernar este país, sólo yo soluciono esto.» Pero resulta que después de 14 años en el poder quien decía ser «El Mesías» de mi país está muy enfermo y dicha enfermedad, como expresé en el café anterior, se ha manejado como el más grande secreto de estado y el tratamiento a su enfermedad ha sido realizado en Cuba por voluntad del presidente. Pero además el paciente pareciera estar secuestrado, ya que desde su partida, salvo los contados comentarios hecho por el encargado Nicolás Maduro y el ministro de información a quien quizás le pueda más la ética profesional y solo tuvo el valor de decir que se encuentra en «estado estacionario» , no se sabe si realmente está vivo o muerto.
A todas estas llegó el día en el que debe juramentarse para tomar posesión del cargo como indica la carta constitucional en su artículo 231, pero existe la ausencia de la figura y los «entendidos diputados» que ejercen poder dentro de la asamblea nacional se encuentran sin orientación y ni siquiera consiguen interpretar el artículo 233. Y en la asamblea los diputados del oficialismo como que sí ocupaban el papel de focas, y como que no se han equivocado, vemos que desaparece el entrenador y no saben qué hacer.
Bien, esto es solo una parte del panorama, voy con la otra parte, la decisión del tribunal supremo. Esto, señores, ha sido la gota que colmó el vaso. No encuentro un calificativo decente para no hacer sentir ofendido a la colectividad. Lo que me entristece y me preocupa es ver como ha crecido la ignorancia en mi país, y eso forma parte de la cosecha de los 14 anos de Chávez. Puedo garantizar que si realizamos una encuesta preguntando en cuánto calcula la inflación de Venezuela en 2012 serán muy pocos los que le sabrán responder, y si pregunta cuanto crecerá el Producto Interior Bruto (PIB) le responderán con la frase célebre: ‘Aymara, échame una ayudaita’ … Y en medio de todo esto, correrán los días los oficialista se valdrán del amedrentamiento, de querer callar a los medios (como ya lo están haciendo) y mas allá de vendar a los que no leen también les quieren prohibir que escuchen. Más días transcurriendo y con esto pasarán meses, la economía paralizada, control de cambio en espera, devaluación estancada y aguarda por Chávez, aumenta la canasta básica, no hay aumento del sueldo mínimo, sigue sin calcularse la inflación, no aumenta el sueldo mínimo (no, no repito la frase, sepa usted que el ajuste del salario mínimo se basa en la proporción de la inflación). Ah no, perdón, esto no es economía, es el gobierno de Chávez, cuya inflación se ubica entre las más altas del mundo. Unos comerán y el resto vaya usted a saber. Oh y Chávez no aparece, como a nadie le importa pedir una fe de vida, suponemos que presidente sigue vivo y rogando que aparezca y ojalá aparezca, porque el que se hace llamar mesías de mi patria quizás trate de ajustar algunos tornillos de su gabinete, si muere, oh mesías, ¿después de ti que?
Lastimosamente quedará como un héroe y tendremos que agregar al calendario el 28 de julio como fecha patria y comprar calendarios con las figuras de Che Guevara, Bolívar, Fidel y Chávez. Unos lo llorarán un tiempo, otros aprovecharán para enriquecerse con su estatua. Como arma de doble filo debo decir que el venezolano es de memoria corta, y se plantean estas 2 situaciones: pasarán 5 años y de Chavez se hablará como si hubo una vez… y de aparecer aquí no ha pasado nada y adelante comandante.






