Serena

Luis Manuel Fernández: «El Grande»

«¡Qué tal amigas y amigos! Sean todos bienvenidos a los deportes en el informador». Cualquier venezolano que evoque en su memoria recuerdos los 90, sin duda alguna recordará claramente esta frase pregnada de un gustoso olor a almuerzo. Y es que dada las 12:35 del mediodía, solía ser el momento en el que Luis Manuel Fernández iluminaba los televisores y desde el canal de la colina nos deleitaba con un excelente resumen deportivo, en el que se nos hacía entender desde tenis, boxeo, basketball, motores, futbol y béisbol, entre otros deportes.

Luis Manuel Fernandez fue de esos pocos que hacían agradable cualquier disciplina deportiva, poseía un mar de conocimientos y cuya profundidad no tenía medida, potencial que no desperdició Venevisión, quien ya había pasado por Venezolana de televisión (VTV) y ademas tener cierta experiencia en radio. Fue ganador de 3 premios Meridiano de Oro, y Premio Nacional de Periodismo mención audiovisual.

Luis Manuel nos hizo vibrar durante las olimpiadas de Atlanta ’96 cuando el venezolano Francisco (tiburón) Sánchez se perfilaba como uno de los favoritos a traerse la medalla de oro, las transmisiones del basket nacional ganó adeptos a gran escala, la fanaticada en boxeo se crecía cuando se sabia que Luis Manuel cubriría la transmisión y ni decir los maravillosos recuerdos del béisbol, especialmente a la hora en la que algún pelotazo golpeaba al jugador contrario, se armaran las tanganas y se vaciaran los dugout «hay pelotazo, se van a vaciar las bancas» y siempre mantenía el buen gusto en la narración, a pesar de las imágenes mostrar lo contrario. Mostró una sobriedad magistral al presentar los sorteos del mundial 1994-1998, o cuando entrevistara a Daniel Pasarella director técnico de la selección Argentina de 1998. Luis Manuel deseaba con todas sus fuerzas a pesar de su enfermedad llegar a comentar el mundial de Francia ’98 y lo hacia público en sus transmisiones.

Recuerdo una final de béisbol y si mi memoria no falla, la de la temporada 94-95 cuando el equipo le bañaran completamente de agua, como muestra de afecto y simpatía ganada por todos los jugadores, y quienes no ocultaron su entusiasmo en medio de una celebración del décimo quinto titulo para los Leones del Caracas.

Y así muchas historias mas que este joven venezolano nos hizo disfrutar, en su corta pero fructífera trayectoria en el mundo del periodismo deportivo, del cual muchas personas profesionales en el campo de la comunicación social en Venezuela le tuvieron como modelo, porque no hubo en los 90’s ningún venezolano que no se identificara con él y que sabíamos que merecía más de 8 minutos de transmisión por segmentos.

Quien me conoció de niña  y adolescente sabe que fui una persona muy tranquila, pero recuerda claramente mi madre que a la horas de los deportes podía pelearme con mis hermanos si se atrevían a tocar el control remoto y un 24 de marzo al volver de la facultad, mi hermana me decía que había recibido 7 llamadas, y en la que todos me dejaban un mensaje de sentido pésame. Yo no sabía el por qué, pero 10 minutos más tarde alguien al teléfono me dio la mala noticia, ya que sabían de mi gran fanatismo hacia él. Hay esas cosas que llaman amor platónico, puedo asegurar que a mí me cautivo todo el talento que Luis Manuel tenía, y puedo decir que toda pérdida humana es lamentable, pero evidentemente algunas te marcan más que otras.

A sus 30 años, Luis Manuel Fernandez sucumbió ante un cáncer y quedando en el recuerdo de los venezolanos como un hombre que se realizó en lo personal y profesional.

Este pequeño homenaje a quien en vida nos llenara de sus conocimientos deportivos y que han pasado 14 años y hasta la fecha, no ha tenido relevo.

En el link imágenes del homenajeado a los 15 años de su desaparición física.

Café con compromiso

El merengue sin letra

Abiertamente desde hace algunos años me declaré enemiga de las religiones. Las razones obvias: no son más que un modo de dominio que durante siglos las personas han seguido sólo por imposiciones, por lo que he sido duramente criticada. Fui criada dentro de la religión católica. A los 7 años fui llevada como ganado al matadero a hacer la primera comunión, y recuerdo que decía con orgullo, recibí el cuerpo de Cristo de manos de Monseñor Iturriza, como toda ilusión de niña, sin saber porqués.

A mis 14 años conocí la religión Cristiano-evangélica, y ya creyendo que tenia criterio propio, asistía regularmente a «los cultos» públicos que hacían en cualquier esquina, y hasta llegué a sentir aquello que ellos dicen «el llamado». Al tratar de dar el paso y convertirme a la religión, mi familia se opuso rotundamente. 7 años mas tarde mi novio me propuso matrimonio y acepté. Realmente no me sentía preparada para un matrimonio por la iglesia, pero era la única opción para salir casada entonces: o se hacía boda, como la sociedad imponía o no había casamiento. Y fue Pedro Daniel López, párroco del pueblo, quien oficializó aquello que llamamos «el teatro». Así ha pasado un buen tiempo, e irónicamente, ahora el 80% de mi familia es Cristiano-evangélica, y ¿adivinen que? Me critican y mantienen oraciones para que yo termine de dar el paso. Gracioso, ¿no?

En fin, marcado este cuento por mis diferencias de 7 años, cuando tenía 28 años y pasado 7 años de aquella boda eclesiástica, llega a la clínica donde trabajaba en Caracas un paciente. Hablaba de una historia sobre los diversos actos de brujería que realizaba el presidente Chávez para mantenerse en el poder. Este tema en el país no era secreto para nadie: mas de una vez en sus incontables actos públicos, salia en su platea alguna secta diferente y comenzaban a verse con mas frecuencia en el recorrido del día a día en la ciudad. Bien, la historia, que este paciente y que particularmente me parecía tan absurda es la siguiente: en el sector el Valle, puerta de entrada de Caracas, donde se encuentra la pirámide con las imágenes de Fulano y Sutano (personajes que usan los santeros para sus rituales, y que no mencionaré en mi texto) está enterrado un elefante, cabeza hacia bajo, e hicieron un ritual que hace la gente de esta religión (la cual mencionó, pero no recuerdo). Cada pata del elefante esta señalando hacia un punto cardinal y sobre él, la pirámide, estratégicamente ubicada, para recibir la energía de los rayos del Sol y resguardada por la fuerza de las imágenes que a cada lado luce la pirámide. Yo decía: esto es ridículo, ¿un elefante? ¿es que acaso los vecinos del sector, no se darían cuenta al ser trasladado semejante animal?

Pasé página y seguí mi vida ya alejada de la clínica y de la invasión de todos aquellos que quieren imponer moda, estilos de vida, religión, patrones, etc. y aprendí a vivir según lo que considero. Me declaro creyente de Dios Absoluto, lucho por lo que creo, defiendo mis ideales, trabajo por algunas causas, y respeto las elecciones de los otros. Pero al leer cosas como las que salen en los titulares de prensa de mi país, me asombro cada vez mas con los ciudadanos: piden unas elecciones para escoger un candidato de unidad, y al tener ya uno definido, comienzan a darle cuerda a las palabras del actual presidente, Chávez quien en medio de la amenaza que esta elección representa, comienza a sacar trapos al aire, quedando sus discursos como aquella canción de los 90’s: El merengue sin letra,y meterse con los ancestros de Capriles Radosnki, cuya abuela se vio obligada a huir de Polonia tras la persecución nazi. Sí, trae ascendencia judía, ¿y qué? Como muchos venezolanos, y a decir verdad, eso no nos hace menos venezolanos que nadie. Yo también pertenezco a esa mezcla: fue mi bisabuela una mujer más huyendo de las miles de persecuciones que los sefardistas han vivido y jamás desistió de sus apellidos.

El Candidato Capriles Radosnki, siempre se ha visto como un practicante de la religión católica desde que es figura pública. Y no se le ha visto identificándose o cambiando de religión según la visita de turno, como el actual presidente, que con cada alianza se declara admirador de la nacionalidad del dictador con quien se encuentre. Al candidato Capriles Radonski tampoco se le ha visto faltando el respeto a su familia en un acto público, como el del actual presidente, en la que profesó que su amor por Fidel Castro era tan grande, que no sabía si lo quería como a un padre o a un hermano.

Por tanto concluyo queriendo hacer entender el gran cambio que realmente necesita el país, un cambio que comience con mucha siembra de cultura y educación. Arrancar de raíz el odio, y la división racial, social, política, religiosa y cultural, y sembrar mucha tolerancia y paciencia. Convertirnos en instrumento de crecimiento, no en piedra de tranca, y conseguir ser eso que fuimos todos alguna vez: Hermanos que creemos y luchamos juntos por un país.

SerenaRF1